Impulsando los cambios necesarios
Julio Díaz Palacios
Presidente de RED PERU
Pasemos de lo tradicional a lo innovadoren las elecciones regionales y municipales
Todos nos lamentamos de la situación política del país caracterizada por déficit de representación, de efectividad, de ética en la gestión pública, de credibilidad y confianza, de legitimidad, y queremos que cambie en un sentido positivo. Las elecciones de las futuras autoridades regionales y municipales son sin duda una oportunidad para incorporar esos cambios. En efecto, las y los electores mediante su voto pueden ayudar mucho a desterrar lo tradicional y promover lo innovador en materia política, concebida como arte de gobernar y buscar soluciones prácticas a problemas específicos de los pueblos.
¿Cómo diferenciar lo tradicional de lo innovador en las actitudes y propuestas de los candidatos?
El esquema siguiente nos ayuda a dar respuesta a estas interrogantes, las que deben servir de orientaciones para decidir al momento de votar. Pero es necesario al leer y revisar cada punto que evalúen panorámicamente a cada uno de los candidatos a presidentes regionales y alcaldes, en sus localidades. De esa forma se darán cuenta si ellos se acercan más a lo que es el pe rfil tradicional o más al perfil innovador.
1. Caudillos versus demócratas
Los candidatos tradicionales son caudillistas, no les interesa una organización política democrática, quieren un "rebaño" que lo siga, ellos lo deciden y hacen todo.
Los innovadores son demócratas, buscan formar organizaciones políticas sólidas, quieren ciudadanos capaces y preactivos, forman equipos de trabajo.
2. En contra versus a favor de los planes de gobierno Los tradicionales son opuestos a planificar, se resisten a contar con planes de gobierno, quieren tener las manos libres para hacer cualquier cosa, evitan los compromisos públicos, son unos improvisadores.
Los innovadores estiman necesario formular planes de gobierno, pues estos ordenan la acción de gobernar, buscan definir compromisos públicos como parte de la transparencia.
3. Alimentos y ropa usada versus propuestas programáticas
Los tradicionales tratan de ganar el respaldo de los electores regalando ropa (a veces usada) y alimentos, traficando así con la pobreza y falta de conciencia sobre los derechos ciudadanos.
Los innovadores buscan ganar ese apoyo con sus propuestas programáticas, res pe tan a los electores como personas con derechos y deberes, con dignidad, fomentan que todos tomen conciencia de sus derechos.
4. Compra de propaganda versus difusión programática
Los tradicionales se consideran productos electorales, tratan de comprar votos ofreciéndose como la mejor alternativa. Tratan de vencer a como de lugar.
Los innovadores apuestan más a la difusión de sus propuestas programáticas con la cooperación de los medios de comunicación. Comparten información y alientan el intercambio de opiniones y propuestas. Tratan de convencer.
5. Acuerdo versus desacuerdo para debatir
Los tradicionales se resisten o niegan a debatir, se hacen los difíciles, o tratan de buscar todas las seguridades y ventajas, en cuanto a fechas, lugares, moderadores. Los innovadores no solo aceptan sino buscan el debate, pues él permite contrastar las ofertas electorales. Además consideran que el debate es uno de los medios de res petar el derecho de los electores a saber que proponen los candidatos.
6. Obras versus procesos de desarrollo
Los tradicionales priorizan las obras, al margen de las necesidades reales. Estas pueden ser los futuros ""elefantes blancos". Se creen grandes constructores de infraestructura física y equipamiento. Sueñan con las placas de inauguración donde aparezca su nombre con letras doradas.
Los innovadores, sin descartar las obras, ponen énfasis en los programas y en la continuidad de los procesos de desarrollo. Se imaginan como constructores de organizaciones sólidas y de sociedades justas y equitativas, o como constructores de identidades.
7. Excluyentes versus incluyentes
Los tradicionales son machistas, "argolleros", desconfían de las capacidades de mujeres y jóvenes. Excluyen a los que no son de su partido o no actúan según sus intereses.
Los innovadores son incluyentes, consideran el aporte de las mujeres y jóvenes, incorporan inclusive a profesionales calificados que no son de su organización política. Escuchan aprenden las buenas lecciones de los demás.
8. Tolerantes con la corrupción e ineficiencia versus lucha frontal contra ellas Los tradicionales creen que la corrupción es parte de la gestión política y administración pública, que el fin justifica los medios. Son permisivos con la ineficiencia en la gestión, que no es sino despilfarro de recursos.
Los innovadores se comprometen a luchar frontalmente contra la corrupción y la ineficiencia, pues ambas les roban recursos y posibilidades de desarrollo a los ciudadanos.
9. Negativa versus conformidad con suscribir acuerdos de gobernabilidad
Los tradicionales, sobre todo cuando se sienten ganadores, actúan como "pavos reales" y se niegan a suscribir compromisos con los demás candidatos y las organizaciones de la sociedad civil. Le restan importancia a los consensos.
Los innovadores otorgan mucha importancia a los consensos y reconocen que los acuerdos de gobernabilidad son un factor de garantía de cumplimiento de las principales ofertas electorales.
10. Riesgo de gobiernos autoritarios versus gobiernos democráticos
Por todo lo dicho, los tradicionales anticipan un gobierno autoritario, populista, improvisador, capturarán los cargos públicos más importantes, debilitarán los espacios de participación, desecharán los planes de desarrollo, pretenderán usar el presupuesto participativo para imponer sus ideas. Harán perder años de lucha y trabajo por el desarrollo.
En contraste, los innovadores nos anticipan un gobierno democrático, con reglas de juego claras, que res petarán a los funcionarios de carrera, respetuoso y promotor de los espacios de participación, junto con las organizaciones de la sociedad civil potenciarán los planes de desarrollo y los presupuestos participativos. Garantizan que los próximos cuatro años sean años de progresos y desarrollo.
Cada uno de los electores tiene en su conciencia y decisión una cuota de responsabilidad en la lucha por abrirle el paso a lo innovador en la cultura y practica políticas. Esta será lenta pe ro llegara el día en que sea realidad. No nos olvidemos de ello.
__._,_.___
Presidente de RED PERU
Pasemos de lo tradicional a lo innovadoren las elecciones regionales y municipales
Todos nos lamentamos de la situación política del país caracterizada por déficit de representación, de efectividad, de ética en la gestión pública, de credibilidad y confianza, de legitimidad, y queremos que cambie en un sentido positivo. Las elecciones de las futuras autoridades regionales y municipales son sin duda una oportunidad para incorporar esos cambios. En efecto, las y los electores mediante su voto pueden ayudar mucho a desterrar lo tradicional y promover lo innovador en materia política, concebida como arte de gobernar y buscar soluciones prácticas a problemas específicos de los pueblos.
¿Cómo diferenciar lo tradicional de lo innovador en las actitudes y propuestas de los candidatos?
El esquema siguiente nos ayuda a dar respuesta a estas interrogantes, las que deben servir de orientaciones para decidir al momento de votar. Pero es necesario al leer y revisar cada punto que evalúen panorámicamente a cada uno de los candidatos a presidentes regionales y alcaldes, en sus localidades. De esa forma se darán cuenta si ellos se acercan más a lo que es el pe rfil tradicional o más al perfil innovador.
1. Caudillos versus demócratas
Los candidatos tradicionales son caudillistas, no les interesa una organización política democrática, quieren un "rebaño" que lo siga, ellos lo deciden y hacen todo.
Los innovadores son demócratas, buscan formar organizaciones políticas sólidas, quieren ciudadanos capaces y preactivos, forman equipos de trabajo.
2. En contra versus a favor de los planes de gobierno Los tradicionales son opuestos a planificar, se resisten a contar con planes de gobierno, quieren tener las manos libres para hacer cualquier cosa, evitan los compromisos públicos, son unos improvisadores.
Los innovadores estiman necesario formular planes de gobierno, pues estos ordenan la acción de gobernar, buscan definir compromisos públicos como parte de la transparencia.
3. Alimentos y ropa usada versus propuestas programáticas
Los tradicionales tratan de ganar el respaldo de los electores regalando ropa (a veces usada) y alimentos, traficando así con la pobreza y falta de conciencia sobre los derechos ciudadanos.
Los innovadores buscan ganar ese apoyo con sus propuestas programáticas, res pe tan a los electores como personas con derechos y deberes, con dignidad, fomentan que todos tomen conciencia de sus derechos.
4. Compra de propaganda versus difusión programática
Los tradicionales se consideran productos electorales, tratan de comprar votos ofreciéndose como la mejor alternativa. Tratan de vencer a como de lugar.
Los innovadores apuestan más a la difusión de sus propuestas programáticas con la cooperación de los medios de comunicación. Comparten información y alientan el intercambio de opiniones y propuestas. Tratan de convencer.
5. Acuerdo versus desacuerdo para debatir
Los tradicionales se resisten o niegan a debatir, se hacen los difíciles, o tratan de buscar todas las seguridades y ventajas, en cuanto a fechas, lugares, moderadores. Los innovadores no solo aceptan sino buscan el debate, pues él permite contrastar las ofertas electorales. Además consideran que el debate es uno de los medios de res petar el derecho de los electores a saber que proponen los candidatos.
6. Obras versus procesos de desarrollo
Los tradicionales priorizan las obras, al margen de las necesidades reales. Estas pueden ser los futuros ""elefantes blancos". Se creen grandes constructores de infraestructura física y equipamiento. Sueñan con las placas de inauguración donde aparezca su nombre con letras doradas.
Los innovadores, sin descartar las obras, ponen énfasis en los programas y en la continuidad de los procesos de desarrollo. Se imaginan como constructores de organizaciones sólidas y de sociedades justas y equitativas, o como constructores de identidades.
7. Excluyentes versus incluyentes
Los tradicionales son machistas, "argolleros", desconfían de las capacidades de mujeres y jóvenes. Excluyen a los que no son de su partido o no actúan según sus intereses.
Los innovadores son incluyentes, consideran el aporte de las mujeres y jóvenes, incorporan inclusive a profesionales calificados que no son de su organización política. Escuchan aprenden las buenas lecciones de los demás.
8. Tolerantes con la corrupción e ineficiencia versus lucha frontal contra ellas Los tradicionales creen que la corrupción es parte de la gestión política y administración pública, que el fin justifica los medios. Son permisivos con la ineficiencia en la gestión, que no es sino despilfarro de recursos.
Los innovadores se comprometen a luchar frontalmente contra la corrupción y la ineficiencia, pues ambas les roban recursos y posibilidades de desarrollo a los ciudadanos.
9. Negativa versus conformidad con suscribir acuerdos de gobernabilidad
Los tradicionales, sobre todo cuando se sienten ganadores, actúan como "pavos reales" y se niegan a suscribir compromisos con los demás candidatos y las organizaciones de la sociedad civil. Le restan importancia a los consensos.
Los innovadores otorgan mucha importancia a los consensos y reconocen que los acuerdos de gobernabilidad son un factor de garantía de cumplimiento de las principales ofertas electorales.
10. Riesgo de gobiernos autoritarios versus gobiernos democráticos
Por todo lo dicho, los tradicionales anticipan un gobierno autoritario, populista, improvisador, capturarán los cargos públicos más importantes, debilitarán los espacios de participación, desecharán los planes de desarrollo, pretenderán usar el presupuesto participativo para imponer sus ideas. Harán perder años de lucha y trabajo por el desarrollo.
En contraste, los innovadores nos anticipan un gobierno democrático, con reglas de juego claras, que res petarán a los funcionarios de carrera, respetuoso y promotor de los espacios de participación, junto con las organizaciones de la sociedad civil potenciarán los planes de desarrollo y los presupuestos participativos. Garantizan que los próximos cuatro años sean años de progresos y desarrollo.
Cada uno de los electores tiene en su conciencia y decisión una cuota de responsabilidad en la lucha por abrirle el paso a lo innovador en la cultura y practica políticas. Esta será lenta pe ro llegara el día en que sea realidad. No nos olvidemos de ello.
__._,_.___

0 Comentarios
Publicar un comentario
<< Home